A Rajatabla

Hipocresía de partidos

Los partidos, dominados por los varones, defienden con más ferocidad que Carlos Slim en Telmex, el monopolio de la política.

Rehúsan desbaratar el Club de Toby, donde sólo caben las mujeres que se sometan al mando varonil.

Aunque la paridad para los géneros ya es ley federal —50 por ciento de las candidaturas para cada sexo— el PAN y el PRI de Nuevo León pasaron meses tratando de imponer la cuota del 60-40 para las candidaturas locales.

Pero con paridad o cuota, no ve usted por parte alguna que los partidos se preparen para cumplir a cabalidad con el requisito en las elecciones del año próximo.

Si actuaran de buena fe, llevarían ya un año reclutando y capacitando legiones de mujeres, de todas las edades, de todos los grupos sociales.

¡Y vaya que tendrán trabajo en Nuevo León para los comicios del 2015!: necesitan postular candidatas para 25 alcaldías, seis diputaciones federales, 13 locales, 250 regidurías y, por supuesto, una posible gobernadora.

Para elegir democráticamente, cotejando méritos y talentos, necesitará cada partido una masa crítica de unas 900 aspirantes.

Al vapor, con el plazo para inscribir candidatos a punto de cerrarse, acabarán apuntando, como siempre, a las esposas de los alcaldes, a las novias de los diputados, a las hijas de los líderes.

Y será su profecía de autocumplimiento: es que las mujeres aún no están listas para los cargos públicos.