A Rajatabla

Guerra Sucia

En los cuarteles de los principales candidatos hay docenas de videos y de chismes diseñados para las redes sociales y difamar a cualquiera de los aspirantes.

El PAN, que tiene la mayor experiencia negra, acumula errores y testimonios del gobernador y la candidata, historias negras de Jaime Rodríguez al que conocen mejor sus ex compañeros de partido, a Felipe de Jesús Cantú le tienen listas las cuentas públicas y privadas de su paso por la alcaldía de Monterrey.

Para cada veneno hay su antídoto, y el tránsito recíproco de calumnias e insultos está garantizado.

Se vuelve necesaria la intervención enérgica de la autoridad electoral para parar en seco la lluvia de lodo, ya que se corre el riesgo de envilecer el proceso democrático y sacrificar a uno o varios candidatos no por sus culpas, sino por las malas entrañas de sus adversarios.

La guerra sucia busca provocar reacciones negativas en el electorado, una forma de combatirla empieza cuando cada ciudadano al oír una infamia la deseche a falta de pruebas.

En el fondo de cada pieza maligna está la presunción de los autores de que el público se traga todos los chismes de las redes sociales sin ejercer su discreción o criterio.

Estas semanas pueden ser las más duras y molestas de las campañas si lo permitimos. Los tiempos claman serenidad y madurez por todos.