A Rajatabla

Guapo o eficiente

Seamos francos, al próximo gobernador no lo queremos guapo o guapa, sino efectivo y con sensibilidad.

El público prefiere a quienes luzcan más, pero ya como ciudadanos exigen resultados y virtudes de las que no se ven, así de simple.

Anhelamos un gobernante que conozca el estado palmo a palmo. Que conozca a los vecinos de cada municipio, que le entienda a las finanzas estatales y que tenga un plan inmediato para bajar la deuda monstruosa.

Con convocatoria para persuadir a los prósperos de dar a los desvalidos. Con la compasión para ayudar a los más pobres más allá de la despensa y la limosna.

Que haga todo lo posible para generar empleos, atraer inversionistas y estimular a las empresas socialmente responsables con la energía para meter al orden a los que abusan de los consumidores y del ambiente.

Un funcionario que vaya a su iglesia pero no le imponga su credo a ciudadano alguno.

Un innovador que aproveche las fuentes de prosperidad que traerán consigo las reformas estructurales, sin ceder a la tentación de convertirlas en negocio propio o de la familia.

Un conocedor de nuestra historia que aprenda de los errores de Elizondo, Farías, don Alfonso, Zorrilla, Sócrates.

Más que bonito lo queremos honesto, eficiente, con su ambición bajo rienda.