A Rajatabla

Guadalupe en llamas

Cuando les falla un maquillista o se enferma un actor, los productores de televisión dicen que tienen llamas en esos departamentos. Quieren decir que son problemas críticos que requieren solución inmediata.

Con esa terminología Guadalupe está en llamas tanto para el PRI como para el PAN.

Su alcaldía importa mucho por sus muchos pobladores y sus necesidades no resueltas, que también son muchas. Pero igual de importante es el número de votos que puede aportar a los candidatos a gobernadores y a curules.

Ahí el problema principal es el choque de figuras por esa alcaldía y en esta ocasión está pareja la competencia.

Por el PRI va Francisco Cienfuegos, que levantó desde cero y en una preprecampaña conquistó voluntades e imagen como si ya fuera un profesional consumado de la política electoral.

Preparó el camino esmerándose en su función de diputado local gestionando a nombre de sus representados, obras y servicios.

Una tarea ejemplar fue que consiguió los recursos y apoyos para poner rampas en todos los cruceros de su distrito, consiguiendo un reconocimiento nacional.

Gestionó brigadas médicas, de servicios, de apoyos jurídicos y de becas.

Por el lado del PAN enfrenta a Alfonso Robledo, que también hizo lo suyo por Guadalupe desde su curul federal. Alfonso también batalló para llegar a la candidatura por encima de intereses locales y de un aspirante con amarres nacionales.

Ambos van a pelear en el terreno con todo y por todo. Tienen ideas, propuestas y propósitos muy definidos. La suya puede ser la pelea clásica de esta campaña; con acción, con propuestas y con mucha cercanía con la gente.

De Cienfuegos dicen que su personalidad apela a los electores tanto priistas como del centro. Cienfuegos parece candidato priista por las ganas que le pone y por su estrategia electoral.