A Rajatabla

Foco de atención

La agenda política dictada por los ciudadanos apunta hacia los principales problemas que se discutieron en las campañas políticas.

El principal de ellos, el que provocó reacciones coléricas de la ciudadanía, es el de la corrupción.

Es problema para el que nadie tiene paciencia; ahora mismo hay que actuar.

El primer obligado es el actual Gobierno, tan atacado y señalado por sus prácticas corruptas, por los moches y por los nuevos ricos.

Un primer paso comprometedor y significativo sería una petición formal a la Procuraduría General de la República para que inicie una investigación y abra ventanilla para denuncias concretas de los ciudadanos.

Pasar de chismes originados por no sé quién y multiplicados por los dimes y diretes, a denuncias formales con documentos disponibles al público que los contenga y sustente.
Sería la última muestra de buena fe de una administración que se queja de incomprendida y calumniada.

Ahora es el tiempo para que haya acusaciones formales y en cuatro meses, ya con nuevo Gobierno, deberán venir procesos regulares para hallar responsabilidades a los peores y abrir expedientes sustanciados por el fiscal de la corrupción.
Lo demás es trabajo y programas para optimizar la educación, depurar la administración y lograr que un nuevo equipo sirva a Nuevo León y no se sirva de él.