A Rajatabla

Finales

Toca a finales el tiempo de las campañas que han sido rápidas, violentas y controvertidas. Por ahora los votantes ya tienen una idea más o menos clara de cuáles son las opciones o por lo menos saben por quién no votar.

La opción clara es que queremos echar todo a la basura y volver a empezar, queremos el cargamento ético e intentar responder las preguntas originales: ¿Qué vamos a hacer con la deuda y con la inseguridad? ¿Cómo vamos a acabar con la pobreza?
Lo mejor será guiarnos por el liderazgo y la personalidad de los candidatos y olvidarnos de su plataforma ideológica.

Al final de cuentas todos son ciudadanos como nosotros, tienen una perspectiva y creen tener la solución en sus manos.
Ni los imagina uno bailando en palacio o haciendo promesas desaforadas y vengativas como las de Héctor Suárez en sus comerciales o con puntadas tomadas del café de la esquina de Felipe de Jesús o de Jaime Rodríguez.

Tenemos por delante seis años de grandes desafíos, de muchísima inversión y de cambios revolucionarios, pero sin trastornar el orden.
No buscamos al capitán para un barco de locos, sino a alguien que nos conduzca a una mejor realidad, no al caos.