A Rajatabla

Feria del disparate

Igual de descabelladas son las dos propuestas contradictorias que se hacen en el debate público sobre el servicio camionero de Monterrey: que lo brinde la Iniciativa Privada. Que lo presten el estado o los municipios.

Porque el servicio camionero y hasta el de las flamante Ecovía ya lo presta la Iniciativa Privada.

Pueden ser rudos cetemistas los dueños de muchas de las unidades, pero no lo hacen como sindicalistas sino como empresarios, para su lucro y con su inversión.

En la Ecovía operan los camiones del empresario Ismael Flores y son de Cemex las estaciones.

Después de 30 años de esfuerzo privatizador, ¿hay quien quiera ahora experimentar otra vez con la apropiación estatal del vital servicio del transporte?

Sobre todo con la experiencia desalentadora del Gobierno Federal y del estado administrando los servicios de salud social; o con la irresponsabilidad de los municipios que ya no pudieron prestar directamente el servicio de limpia, el mantenimiento del alumbrado, ni siquiera la poda del pasto en los jardines públicos.

Un millón o más de regiomontanos que tienen que abordar camiones todos los días para ir a trabajar, a estudiar, no pueden ser rehenes de la discusión airada y partidista.

Lo que apremia es hacer de la Agencia del Transporte una autoridad implacable, no un lacayo de las centrales obreras.

jvillega@rocketmail.com