A Rajatabla

Felipe apuesta a su suerte

El ex alcalde de Monterrey, Felipe de Jesús Cantú, no se chupa el dedo ni le apuesta a un imposible cuando confiesa que sigue aspirando al mismo tiempo a la gubernatura y a la presidencia municipal.

 En primer lugar, porque igual hace el partido de enfrente cuando tienen dos velas encendidas: Marcela Guerra y Héctor Gutiérrez.

Felipe tiene a su favor su propia historia política cuando en el año 2000 buscaba desesperadamente amarrar la candidatura panista para Guadalupe, donde los locales lo rechazaban por advenedizo y desarraigado.

Pero los tribunales electorales impusieron ese año el requisito de vivir en el municipio que se pretende gobernar.

Decisión que descarriló las aspiraciones del panista, quien tuvo que desplazar y limitar sus ambiciones para irse a competir a otro lado.

Al lugar vacío en Monterrey se trepó exitosamente Felipe de Jesús, que llegaría triunfante a la alcaldía impulsada por un tsunami llamado Vicente Fox Quesada.

Igual espera ahora Felipe que una catástrofe o una toma de conciencia panista sobre lo vulnerable que es Margarita Arellanes, reboten a su favor.

Ahora llega más preparado que al suertazo del año 2000, ya tiene historial nacional en su partido, colmillo para no buscarse enemistades y una considerable fortuna en la que entonces ni soñaba.