A Rajatabla

Fallido

La amenaza de Jaime Rodríguez Calderón de provocar un cataclismo electoral va quedando en tan sólo una candidatura independiente más.

El ex alcalde de García tenía su sueño desorbitado de que las multitudes lo ayudarían a postrar de rodillas a los partidos mayores y provocarían una estampida entre los chicos para apoyarlo.

Midió mal sus fuerzas. No se trataba de generar un caudillismo sino un liderazgo generoso, solidario, desinteresado. Una verdadera cruzada democrática.

Se requiere un torrente de gente que ame a la comunidad más que a su ego y que acepte subsumir sus principios e intereses a una voluntad de cambio.

De principio a fin lo de Jaime fueron baladronadas de sheriff jubilado, buscando cambiar balazos por votos.

No entiende que pasó el momento de la peor violencia y la gente ahora pide alguien que ofrezca tranquilidad, empleos, vivienda e inversiones.

El tránsito de una postura a la otra lo intentó ofreciendo metas económicas y sociales pero no pudo acreditarlas como postura permanente a lo largo de su carrera política.

El resultado es una candidatura gris que le falta la fuerza y el efecto de bola de nieve.

¿A quién le va a quitar votos? Los que sean serán insuficientes hasta para figurar entre los finalistas.

Y la comunidad sigue esperando el líder carismático y con convocatoria para aglutinar voluntades de los ciudadanos sin partido, que son mayoría pero conforman la mayoría silenciosa, que esperan soluciones mágicas y una revolución en la que no se quieren meter.