A Rajatabla

Fallas

Sin ser aficionado al futbol nos han cautivado las gráficas del nuevo estadio de los Rayados. Un estadio moderno, digno de una ciudad como Monterrey y por la enorme afición.

Aunque algo más nos sorprendió de esa obra, sus fallas.

No se entregó completo para la inauguración, un puente parecía el colgante de Hualahuises y, para colmo, con fallas en el suministro eléctrico.

Presumieron a todos los vientos la portentosa obra, su funcionalidad, la vista al campo de juego, la arquitectura; les quedó de relumbrón.

Sus constructores no quisieron salirse de la moda regia respecto a la obra pública y privada. La entregaron tarde, incompleta y con fallas.

Esa es una constante en la construcción regia. Es momento de pedir cuentas a las instituciones de estudios superiores ante estas evidencias, pues es lo que califican hoy en las aulas.

Si quedaron mal en una obra, centro de la atención total, perteneciente a una súper empresa, qué le espera a un simple trabajador al adquirir su casita en una colonia de la periferia.

Definitivamente algo anda mal con los constructores y sus empleados. Qué bueno que no estudiaron medicina.

Faltarían panteones.


jvillega@rocketmail.com