A Rajatabla

Expectativas

Desde ahora, durante la transición, el gobernador electo Jaime Rodríguez Calderón tendrá que trabajar en una tarea aparentemente contradictoria: reducir las expectativas ciudadanas más extremosas como la de que esto va a ser Cuba Castrista o Venezuela Bolivariana.

Que lo que se viene en Nuevo León es un periodo de corrección de la basura acumulada durante varios sexenios priistas.

Primero porque tiene que cuidar la memoria y el prestigio de quienes fueron sus viejos y admirados gobernadores a cuya sombra trabajó e hizo política durante 33 años, sin que nunca se quejara o exigiera algún cambio en nombre de la honestidad y la decencia.

Los ciudadanos esperan, además, que el 4 de octubre el nuevo mandatario desate una persecución implacable y sin fronteras para aprehender a ex funcionarios y empresarios que hicieron negocios fabulosos a costa del erario.

Hay que hacerlo, pero en forma gradual y razonable, persiguiendo primero a los abusivos y que todavía pretendan seguir.

Para ser creíbles esas acciones justicieras debe pensar más en el presente y en el futuro.

Prevenir las raterías en lugar de limitarse a la cacería de brujas del pasado.

Nuevo León necesita evolucionar, no un mitote villista de corretear a los anteriores y seguir solapando a los de antes o a los nuevos.

jvillega@rocketmail.com