A Rajatabla

Expectativas

Todos los indicadores señalan que nos espera un buen sexenio en Nuevo León con tal que no se equivoquen garrafalmente.

La entrada en operación de la ensambladora de Kia va a generar empleos en cascada, engrosar las exportaciones y generar negocios e ingresos para muchos regiomontanos.

El auge de los energéticos y los pingües negocios que generarán provocarán la creación de cientos de empresas para la explotación, proceso y comercialización del abundante gas shale.

Pero al final de cuentas el que la economía ande bien o mal depende cómo la percibamos.

Si todo mundo dice que nos va a ir mal, los economistas, los empresarios, los medios, lo más probable es que nos vaya a ir muy mal con esas profecías de autocumplimiento.

La convocatoria es a ser optimistas, a creer más en nosotros mismos y esperar que las reformas integrales cuajen en nuestro beneficio.

Todo depende de nuestro esfuerzo y confianza en la fibra de Nuevo León. De que podemos podemos, y nadie nos va a detener salvo nosotros mismos.

Claro, primero tenemos que pasar los sinsabores de una campaña electoral particularmente aguerrida. Luego pagar el costo del aprendizaje de los que nos van a gobernar.

Pero si trabajamos duro y confiamos en los buenos augurios nos esperan años de óptimos resultados.

Resultados que se midan no tanto por las ganancias de unos cuantos, sino la prosperidad mejor repartida.

jvillega@rocketmail.com