A Rajatabla

Exhibir culpables

La deuda de Gobierno del Estado es tema candente entre políticos y partidos. Sus consecuencias incluyen la quiebra de sus proveedores, la escasa obra pública, la hipoteca de los ingresos de generaciones futuras.

Como lo ejemplificó un movimiento ciudadano con imaginación: bien podríamos firmar un pagaré cada habitante, incluidos los lactantes, por unos 13 mil pesos para pagarla.

Desespera ver que no se busque una solución real, definitiva, a la deuda, salvo las ruinosas reestructuraciones, que son sólo dosificar el veneno y pasar la pelota a los que vengan.

Pero al margen de los lamentos de los funcionarios, la censura de la oposición y de las estrecheces que provoca la deuda, es asunto prioritario, de absoluta responsabilidad del gobierno actual, abrir una investigación formal, pública, con participación ciudadana sobre el origen y destino de los muchos dineros que ahora se adeudan.

Saldría a la luz que las deudas estatales fueron inducidas en parte por una política ruinosa, partidista, desde la Secretaría de Hacienda.

Otra causa es la irresponsabilidad punible de emprender obras costosísimas, incluyendo algunas que se volvieron humo, como el Foro Universal de las Culturas o el Parque Lineal del Santa Catarina.

Y la causa más grave: ¿Cuánto de ese dinero fue a dar a los bolsillos de funcionarios? Como sucedió en Tabasco, fincar responsabilidades penales, inhabilitar, exhibir en el paredón de la infamia.

jvillega@rocketmail.com