A Rajatabla

Examen a sus hijos

Para dimensionar la magnitud de la crisis educativa que aflige al país en general y a Nuevo León en particular, no necesitamos apelar a las estadísticas ni a diagnósticos de expertos.

Si sus hijos son menores de 17 años, sométalos a una prueba de conocimientos básicos, de habilidades mínimas. Póngalos a leer en voz alta, que escriban a mano, no digitalizando en la tablet unas oraciones sencillas. Revise con unas operaciones simples si saben sumar, restar multiplicar, dividir.

Ya en plan de evaluación, pídales que le hagan un relato simple sobre la guerra de Independencia, la Reforma, la Revolución. Si distinguen entre los tres poderes, si saben lo que son las garantías individuales, la razón de los impuestos.

Le asombrará comprobar que sus hijos difícilmente son aptos para la educación superior y menos aún para un primer empleo.

Una escuela defectuosa, maestros impreparados y un sistema educativo regido por el sindicato nos capacitan muy apenas para competir con otros estados de la República, pero ni por asomo con Corea, China, Japón, Canadá, Estados Unidos.

Con egresados de esas naciones de avanzada tendrán que competir nuestros hijos en una economía globalizada y sin fronteras.

No podemos diferir al remoto futuro la transformación del sistema educativo. Hay que exigir a los aspirantes que nos digan sus planes y la estrategia que preparan para sobresalir en la competencia internacional.