A Rajatabla

Estrellas y estrellados

Para los políticos de Nuevo León, el 2013 fue un año de altibajos. De momentos fulgurantes para algunos, de declive en su influencia para otros.

Ascenso deslumbrante fue el de Federico Vargas, quien primero se lució con la promoción de la inversión extranjera y luego pasó a hiperactivo secretario de Desarrollo Social y aspirante a posible candidatura mayor.

Igual de impactante fue el desplome de la influencia de dos titanes de la política priista y panista: de Abel Guerra y de Fernando Larrazabal.

Las zancadillas de sus propios compañeros de partido y la dinámica de los acontecimientos políticos los hicieron replegarse a discretas diputaciones federales, sin que nadie les vea ya tamaños para la gubernatura.

Tragicomedia es la de Felipe Enríquez, quien ya se soñaba en el Gabinete de su compadre Peña Nieto. Y se autocandidateaba para diversos cargos federales en Nuevo León. Pero acabó cayéndose para arriba a una embajada en el remoto Uruguay. O sea, exiliado.

Cristina Díaz perdió velocidad en su busca de la gubernatura. Margarita Arellanes se desfondó por las prisas de llegar. Declinó la estrella del ex rector José Antonio González, entró al Olimpo el ex diputado Ildefonso Guajardo, ahora secretario nacional de Economía.

Resultó estrella fugaz Jorge Domene con sus tres cargos. Ya se estabilizó y cumple su rol de apoyo al gobernador.  

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