A Rajatabla

Elecciones

En la turbulencia de esta precampaña electoral todo mundo toma en serio las elecciones y algunos hasta hacen quiniela sobre quién va a ser el candidato del PRI o si seguirá siendo Margarita la del PAN.

Tiene algo de morbo pero también es benéfico el que nos asomemos en las aguas profundas de la política.

Por lo menos las campañas desaforadas que han emprendido los aspirantes sirven para poner de relieve a los payasos, los exhibicionistas, a las personas que se atienen a su buena facha.

Pero seguimos esperando que en estos meses hallemos la monedita de oro: un candidato que nos demuestre que conoce Nuevo León, sus problemas y dispuesto a innovar en la administración pública.

Porque está en la naturaleza de la democracia que siempre aspiremos a algo mejor, no basta con la continuidad en automático.

Aun si el actual fuera un gobierno perfecto, todo lo suyo puede superarse con un gobernador que tenga imaginación y ganas de pasar a la posteridad.

A lo largo de la historia contemporánea hemos tenido gobernadores que van de los muy buenos a los mediocres, pero Nuevo León no se ha rezagado y ha seguido siendo un estado excepcional, por eso no podemos conformarnos con ningún pasado.

Nuevo León tiene que continuar su liderazgo nacional y ser capaz de garantizar a sus pobladores salud, educación, seguridad, un buen empleo y prosperidad.

 

jvillega@rocketmail.com