A Rajatabla

Duradero

Un peruano que por razones de trabajo lleva varios meses viviendo en Monterrey se la pasó de asombro en asombro ante una campaña política que se salía del común de lo que él sabía de México.

Su primer asombro fue, por supuesto, el estallido de la inconformidad popular en las redes sociales.

Los locales le dijeron que no se hiciera ilusiones, que todo era lo de siempre, un mal provisional que se resolvía sólo con que pasaran las elecciones.

Como en los últimos meses y años, este culto peruano ha vivido circunstancialmente conflictos parecidos en Argentina, Ecuador, España e Italia, y dice que ya encontró la diferencia entre unos y otros.

En Europa, dice, los ciudadanos salieron a la calle y es fecha que no se han retirado. Se han integrado a nuevos partidos o a frentes populares camino a una organización permanente.

OJO De ahí surgieron tanto ahí OJO como en España movimientos contestatarios que están presentando iniciativas por males para quitar un rey, quitar privilegios a los políticos y depurar los partidos en serio y a los políticos en serie.

Aquí todavía no tenemos la respuesta exacta, esto no es un incendio forestal sino quemazón de hojas ya muertas. Pero hay que evaluar la fe del mexicano para ver si sobrevive a las temporadas del fuego veraniego.