A Rajatabla

Duelo entre dos mujeres

Los comicios del año próximo ofrecen una tentación para el PRI y el PAN: trascender con la decisión histórica de garantizar que una mujer llegue a la gubernatura.

Basta con que ambos partidos postulen a mujeres para el cargo más importante del estado.

Imagine un duelo entre la priista Cristina Díaz y la panista Margarita Arellanes. La experiencia estatal y nacional de la primera versus la fogosidad y agresividad de la segunda.

Sería el corolario perfecto para coronar los comicios de la paridad. Una mujer en una de las gubernaturas más importantes del país.

En el PAN ya se allanaron a esa posibilidad porque Margarita está arrasando con todos sus competidores. No es cuestión de género, sino de audacia y habilidad política.

Cristina la tiene más difícil en el PRI: tendría que pasar por encima de más de un candidato de Los Pinos, de Hacienda y otro auspiciado por el gobernador.

Vencer en las encuestas y en el debate a competidores de la talla de Pedro Pablo Treviño, de Héctor Gutiérrez.

Cristina tiene peso propio, más allá del simple privilegio de ser mujer: tiene carrera de servicio público, experiencia en la vida política nacional y buen discurso.

Para Arellanes y Díaz se abre la oportunidad de destacar como gobernadoras metiendo al orden a los corruptos, poniéndoles freno a las deudas, limpiando el fangal de los penales.