A Rajatabla

Cumpleaños

Hoy festejan los regiomontanos un aniversario más de la Fundación de Monterrey. Hay conmemoraciones oficiales y algunos grupos cívicos lo festejan con entusiasmo, pero el estado de ánimo de los regiomontanos en este momento es de tristeza.

Sienten su ciudad abandonada, con su estampa manchada por el comercio ambulante y toneladas de basura.

Los pavimentos deteriorados tienen desvencijados sus automóviles y tardan hasta tres horas para ir al trabajo.

No hay partido que los satisfaga ni político que le quiera entrar al embellecimiento de la ciudad.

No hay un solo proyecto a la vista para reordenar la ciudad, para devolverle la estética o para organizar a los vecinos para darle la manita de gato que ya urge.

Menos hay un proyecto para rescatar los barrios, para volver a obras bellas, como el Teatro de la Ciudad, las torres del Tec, el Arco de la Independencia, la Macroplaza.

Somos un pueblo muy nacionalista, muy laborioso y con costumbres que todavía se sienten provincianas, pero si la queremos descollante en el país y en el mundo, necesitamos el doble prodigio de preservar las cosas buenas con todas las virtudes del desarrollo urbano, las comunicaciones fluidas y sus barrios iluminados, bien barridos y con un gendarme accesible.

Todo esto no es sólo por la pasividad de las autoridades, que ni siquiera tienen la visión del Monterrey que añoramos o el que soñamos.

Quizás debiéramos celebrar el aniversario no con mariachis, sino con agua y jabón para limpiar la mugre que ensucia la ciudad que tanto amamos, amor apache.

jvillega@rocketmail.com