A Rajatabla

Cristina va por todo

Cristina Díaz puede ser o no ser candidata a la gubernatura. Eso depende de docenas de factores ajenos a su voluntad.

Pero los demás aspirantes y la clase política coinciden en considerarla la más preparada para competir por el cargo.

Para empezar porque ha recorrido todo el arduo camino de las responsabilidades políticas, desde el liderazgo juvenil hasta dirigente nacional de su partido en dos momentos cruciales en la vida del PRI.

En la vía ejecutiva cuenta con la experiencia de haber sido alcaldesa de Guadalupe y varios cargos federales.

En el Poder Legislativo ha sido diputada local y tres veces diputada federal. Se distinguió como la mejor promotora de los apoyos federales para el Hospital Universitario.

Ahora como senadora, encabeza la importante Comisión de Gobernación.

Y por supuesto, es dirigente nacional de la CNOP, el sector de donde salen los candidatos a gobernadores y alcaldes de todo el país.

Como aspirante a gobernadora se ha movido con discreción y riguroso apego a las reglas de su partido.

Está tan bien colocada para la carrera por el puesto máximo, que los otros aspirantes dicen que si a Cristina le piden disciplinarse, el precio a pagar sería muy alto. Quizá la alcaldía de Guadalupe sería uno de ellos.

Pero ella no piensa en premios de consolación. Va por todo. Pero el epílogo lo escribirán los que deciden.