A Rajatabla

Corre el reloj

Están muy avanzados los trámites para lanzar los candidatos de los partidos para gobernador. Lo que parece incongruente es que los aspirantes sigan empeñados en trastornar la decisión a su favor.

En el PRI donde los vientos favorecen de plano a Ildefonso Guajardo, Ivonne Álvarez aún sueña con un cambio de rumbo y que le ofrezcan Nuevo León en lugar de Monterrey.

En el PAN aún intentan sustituir a Margarita Arellanes con Felipe de Jesús Cantú o Ugo Ruiz y aún hay tiempo, aunque escaso, para enmendar lo que consideran un error garrafal.

Esos son los tiempos de los partidos. En los de los ciudadanos ya toca elaborar la agenda a discutir en la campaña. Repentinamente la seguridad volvió a los primeros planos de lo debatible. No por la muerte del general que involucra a Tamaulipas antes que a Nuevo León, sino por la ejecución fallida del tenebroso líder de los burócratas municipales de Monterrey.

Pero la carta fuerte del debate sigue siendo la deuda estatal. Al grado de pretender lanzar para diputado local al actual tesorero.

Pero el capítulo más serio y el que puede decidir el voto ciudadano: quién puede hacer efectiva la promesa de un auge histórico gracias a los energéticos.

Esos son los puntos de principal importancia para los ciudadanos. Lo demás son frivolidades y culto a la personalidad.