A Rajatabla

Coparmex: otra cara

Las cámaras de comercio e industria perdieron prestancia e influencia cuando se eliminó la obligación legal de afiliarse a ellas.

Coparmex no sufrió estrago alguno porque siempre fue y sigue siendo un sindicato de patrones, de afiliación voluntaria, a los que servía como muro de contención ante los sindicatos desmandados y apapachados por la autoridad.

Esa imagen ya no satisface a Coparmex Nuevo León, que ahora actualiza su perfil para transformarse en una organización que promueve el emprendurismo como estrategia para combatir la pobreza.

Las grandes empresas de Nuevo León siguen siendo unas cuantas. Y cuentan con recursos profesionales para litigar, cabildear, blindarse fiscalmente.

Pero el que emprende negocio desde su cochera, desde su taller, ahora necesita contar con notario, abogado y contador para cumplir con las nuevas leyes fiscales.

Coparmex quiere que haya más de esas pequeñas empresas que florecerán algún día como mayores.

Por eso abrirá en su sede una ventanilla única para asesorar y darles servicios de apoyo.

No se va a sentar a esperar a que lleguen. Promoverá a los emprendedores en las universidades y tecnológicos. Sentará a los capitanes de las grandes empresas con ellos para que les cuenten cómo empezaron, en casa, en un taller.

Pasará a segundo plano el litigio laboral. Mejor adiestrar en una estrategia preventiva de los pleitos.