A Rajatabla

Contando baches

A un reportero bisoño e inquieto le dieron una instrucción mitad en broma, mitad en serio, en tarde canicular se fue a contar los baches en la Calzada Madero hasta el Hospital Universitario.

Duró una semana escribiendo notas sobre los baches: notas de relleno sin interés para el público.

Debió publicar una sola nota con los hechos duros y darle seguimiento con declaraciones del alcalde, reacciones de los automovilistas, propuestas de los expertos para planchar las calles.

Menos que eso es reducirse al periodismo gandalla, que se reduce a contar los baches una y otra vez esperando que el problema no se resuelva para reiterar la nota todos los días.

Muchos periodistas y medios actuales se la pasan contando baches en lugar de investigar los problemas graves de la ciudad, buscando alternativas, documentando posibles soluciones aportadas por los que saben.

No basta con el periodismo de queja y lamentación. Hay que contar la historia completa de lo que está mal y de lo que está bien en la ciudad, en el estado. Hacer la crónica objetiva, equilibrada de la vida pública, de los asuntos cívicos. Para que quede constancia en la historia y para que las cosas cambien y los baches se tapen.

Ese es el periodismo al que nos acogemos, la práctica que esperamos de los nuevos periodistas, los de escuela. Que tampoco se conformen con entrevistar gruperos y seguirle la pista a Lady Gaga.