A Rajatabla

Consejos inútiles

El gobernador González Parás creó consejos ciudadanos para todas las áreas administrativas.

Fernando Larrazabal llegó al extremo de sustituir a funcionarios públicos por consejeros ciudadanos en áreas críticas, como Tránsito.

Los diputados panistas actuales quieren sustituir los órganos oficiales de auditoría por un comité ciudadano que vigile y persiga los desvíos de las dependencias.

Hay fallas de origen y aun de definición en esos intentos de ciudadanizar las funciones públicas o su control.

De entrada, proponer ciudadanizar es tanto como confesar que el gobierno representativo dejó de serlo. Que los gobiernos perdieron su esencia popular y ya no representan el interés colectivo.

Además, casi siempre hay intenciones ocultas. González Parás quería consejos de paja, sello aprobatorio automático de todas sus acciones. Seleccionaba a los consejeros a modo.

Los partidos y las cámaras concurren a deformar los consejos, a convertirlos en disfraces para gobernar desde la impunidad, o para lograr intereses facciosos y aun personales.

Una ciudadanización verdadera, la acción vigilante y sancionadora desde la comunidad, ésa sí que no les gusta a los funcionarios ni a los partidos.

Por eso complican y siguen demorando la iniciativa para la participación ciudadana. Quieren cómplices, no ciudadanos ejerciendo su derecho a cuestionar, impugnar e incluso deponer a los malos funcionarios.