A Rajatabla

Compra de votos

Pecan de fariseos y sólo ven la paja en el ojo ajeno los partidos que se escandalizan con las acusaciones de Fernando Elizondo contra la corrupción y manipulaciones de partidos y aspirantes.

Porque unos y otros, por ejemplo, burlan abierta e impunemente las leyes electorales con actos abiertos de campaña a destiempo.

Aprovechan cualquier circunstancia. Una portada de revista, un informe de gestión, para anunciarse profusamente en todos los medios disponibles. Igual arman pleitos de cantina sobre problemas de la comunidad, en lugar de resolverlos, para cortejar los votos.

Ninguno de los dos partidos renuncia a la estrategia electoral de comprar voluntades barrio por barrio, a precios competitivos y cada vez más caros.

Doña Panchita y don Jesús, líderes naturales del barrio, están ya en alguna nómina oficial. Y mensualmente les entregan despensas y cuota de fidelidad.

Otra estrategia en boga es ofrecer a los futuros funcionarios de casillas hasta 20 y 30 mil pesos si revierten el resultado tradicional que les es desfavorable.

Para vencer su incredulidad, antes de los comicios de 2012, les entregaron 60 mitades de billetes de a 500 pesos. Después de las elecciones te entregaremos las otras mitades, les prometen.

Por eso también dice verdad el bruto de Fox: ya no hay ideologías, sino pleitos de bandido.