A Rajatabla

Complot contra Margarita

No son los priistas ni Rodrigo Medina quienes conspiran para reventar los sueños de llegar a ser gobernadora, ni siquiera candidata panista, a Margarita Arellanes.

Son los mismos panistas los que están tramando mejor mandarla de diputada federal; su estilo agresivo y siempre beligerante sirven en campaña, pero la descalifican para la más importante silla mayor, donde hay que negociar, convocar y comer sapos.

Además, temen que Margarita labre su derrota, como hizo Mauricio con una campaña negativa que le estalló en las manos días antes de llegar a los comicios.

La comparan con una AK-47 en manos de un adolescente que dispara en ráfaga pero no le atina al blanco.

El principal escollo para Margarita no son sus compañeros de partido, sino de un ex panista, Fernando Elizondo, quien como candidato independiente neutralizaría la ventaja aparente del PAN y le quitaría los votos que harían la diferencia en una justa apretada.

Elizondo ni siquiera necesita lanzarse; basta con que los panistas lo vean buscar activamente los apoyos de los panistas. Frente a un personaje de ese tamaño, Margarita se vería errática y más proclive a ser candidata para señorita Nuevo León que gobernadora.

Su estilo peleonero sería más útil al PAN en su fracción parlamentaria como candidata a diputada federal. Y en el Congreso sí que sirve ser siempre beligerante.