A Rajatabla

Casitas

En las casas de antes había lugar para el coche, cuarto para la sirvienta, cuarto de triques, patio y jardín.

Los expertos en eficiencia las redujeron eliminándole todo lo que se puede eliminar.

Tratándose de una vivienda para familias modestas ya no se requiere de espacio para un automóvil que nunca van a tener, tampoco va a haber sirvienta, ya no habrá patio, sólo una tirita de espacio para tender la ropa y el jardín se reduce a macetas.

Así llegamos a las infames casitas de 32 metros cuadrados apiladas una sobre otras en barrios sobrepoblados desde el primer día. Casitas que no satisfacen a ningún comprador y ahora están vacías en mudo reproche a sus diseñadores.

Por eso en materia de vivienda no vemos ninguna razonable que responda a los sueños y realidades de las más desvalidas.

Apuntan solamente tendencias: no más casas individuales sino complejos multifamiliares que puedan dotarse en grupo de satisfactores y espacios como los que se sacrificaron en la vivienda individual.

Una alternativa sería reconsiderar el derecho de propiedad, el pie de casa, la minicasita. La verdad es que por un defecto de formación, el mexicano espera ser el dueño de una casa propia así sea carísima, pequeñísima y mal servida. Es necesario un cambio cultural para acomodarse a nuevos tiempos y nuevas realidades.