A Rajatabla

Candidato “de oposición”

A quien resulte ser el candidato o la candidata a la gubernatura, un universitario con años de observar la política local le daría dos sugerencias para iniciar su campaña.

La primera sería reconocer los valores y méritos de los otros aspirantes y apoyarse en su indudable popularidad.

Invitar a todos a la campaña y responsabilizarlos de promover el voto entre sus muchos simpatizantes.

Para efectos de popularidad eso sería acumular a su favor, en lugar de menospreciar la fuerza de todo el grupo de aspirantes. Una fuerza superior a la de un solo candidato del PRI o del PAN.

De entrada anularía la supuesta ventaja inicial de Margarita Arellanes, quien ha minimizado y hecho a un lado a cualquier otro panista.

La segunda sugerencia es más crítica y debe aceptarse con audacia por parte del elegido y con madurez por el actual gobernador.

Desde su primer mensaje convertirse en un verdadero “candidato de oposición”. Asumir posturas claras y aún de censura sobre la deuda, sobre la corrupción, sobre el rezago en las obras mayores.

Eso le granjearía simpatías entre un electorado que clama por un cambio de timón, pero también de rumbo.

Cada cuestionamiento acompañarlo de futuras soluciones en el nuevo gobierno y seguir con un discurso pletórico de propuestas

Por supuesto que en esos vigorosos planteamientos dejarían sin bandera al candidato panista.

jvillega@rocketmail.com