A Rajatabla

Cambios

Aunque el caso más estridente se da en la persecución de la corrupción, al final de cuentas el que más nos angustia es el manejo de la deuda.

Ya se pasó de tueste y sólo a base de reestructuraciones podemos estar pagando los abonos.

Pero es problema de las entidades más desarrolladas y con más obras públicas y problemas.

Los que menos tienen deuda son dos o tres de manejo excepcional del crédito y las entidades pobres que no deben porque nadie les presta.

Nuevo León lo ha estado resolviendo por sí solo, pero con sacrificio de inversión pública y obras nuevas, y hasta de desarrollo de grandes proyectos que amenazan su bienestar.

Ahí es donde se espera la innovación y la solución realista posible al mediano plazo.

La verdad es que con todo y deuda se ha hecho el Metro, el Par Vial, caminos, clínicas y hospitales, más escuelas que nadie y edificios públicos.

Pero hay que discutirla en serio y con soluciones prácticas posibles, no atenidas a las dádivas o simplemente esculcando los bolsillos de los que ya se van.

Como con los tacos rojos, una solución como las que se daban antes con la economía del Estado equilibrado y la Tesorería cuidando el gasto.


jvillega@rocketmail.com