A Rajatabla

Cambios

Ya casi pasa una semana de las elecciones de Nuevo León y no vemos ninguna convocatoria al interior de los partidos para sentarse a reflexionar sobre el futuro que esta experiencia hace pronosticar.

Si hay honestidad en sus dirigentes y ganas de que los partidos sobrevivan, deben estar ya evaluando las razones por las cuales fallaron las estructuras tradicionales y el estilo mismo de las campañas.

Después del gran incendio que los envolvió parecen más preocupados por rescatar las reliquias que les quedaron de su viejo mundo.
Ahora hay que revisar por qué el intento de democracia al interior del PRI tan positivo condujo a un rincón sin salida.

O como fue que una guerrera con espíritu de cacique como Margarita Arellanes pudo ahogarse a unos pasos de la orilla.

Hubo distritos en los que el PAN y el PRI se estrellaron y no lograron mover votantes.

Lo inconcebible será que ante experiencias tan diversas e innovadoras los partidos se prepararan para la próxima elección como si nada hubiera pasado, como si bastara con salir a comprar votos la víspera.