A Rajatabla

Cambiazo

Hace nueve meses hicimos una apuesta temeraria en nuestra columna: Margarita Arellanes no sería la candidata del PAN a la gubernatura.

Todo parecía indicar lo contrario con Arellanes arrasando con los votos de los panistas.

Pero anoche todo indicaba que Felipe de Jesús Cantú será el candidato pese a la inversión del erario municipal de Monterrey en la compra de votos.

Felipe de Jesús primero nadó de muertito y luego hizo alianzas con los disidentes y con los grupos ajenos a Margarita.

A la hora de la hora funcionó la estrategia y los grupos dominantes dentro del partido le dieron el triunfo.

Falta por ver cuál será la reacción final de Margarita ante su derrota. Se disciplina y se va a acabar su periodo como alcaldesa o acepta una postulación a curul federal.

Hay quien especula al calor de la derrota que podría hasta coquetear con la posibilidad de una candidatura independiente, lo cual reventaría a los panistas.

Felipe resulta un elemento más difícil de combatir para los priistas y puede alinear a muchos de los panistas que se habían apartado del partido.

Si es el mejor candidato aún no se sabe. Hay argumentos en contra y a favor de su persona, pero ya le cabe el mérito de haber derrotado la avasalladora máquina electoral de Monterrey.