A Rajatabla

Buenos tiempos

Va en serio, y en grande, la apuesta de Nuevo León a la reforma energética: va por un crecimiento más veloz, por empleos calificados, inversiones locales y extranjeras, y por estándares de comodidad aun para los más pobres. Y todo al corto plazo.

Arrancando gestiones y estudios desde antes de que el Congreso abordara la reforma, Gobierno del Estado sentó las bases y buscó empresas e inversiones para explotar a fondo la cuenca de Burgos, donde tenemos la sexta reserva de gas natural del mundo.

Para ampliar las inversiones en energéticos y sus derivados ya se conectó a fuentes de recursos fiscales antes que ninguna otra entidad.

Y ya busca alianzas para desarrollar energéticos renovables, como la energía solar y la de los vientos, que permitirán, en el corto plazo, en unos seis meses más, instalar   paneles solares que alimenten los hogares campesinos con luz para focos, cable y agua caliente.

Y en los próximos días iniciará un programa de reconversión de ingenieros de 40 años y más, con apoyo federal, para especializarlos en Energía y con garantía de empleo  calificado.

Rolando Zubirán, flamante secretario de Desarrollo Energético, afirma que los primeros indicios de la nueva era se verán en un incremento de dos puntos en la tasa de crecimiento de este año. En más vuelos de líneas extranjeras y en el aumento sensible de inversiones.