A Rajatabla

Arriba y adelante

Un grupo más folclórico que político ya acondicionó un camión y diseñó un itinerario para llevar ciudadanos a visitar y conocer de primera mano a dónde fueron a parar los dineros de la corrupción.

Se trata de una buena puntada. De hacer ruido ante su incapacidad para generar un verdadero movimiento político con oferta electoral propia, concreta.

Pero lo del camión nos parece demasiado modesto en tamaño, y el itinerario sólo por Monterrey, una ambición muy limitada espacialmente.

Necesitarían un jet para llevar a los ciudadanos a las grandes casas de inversión de Europa y los paraísos fiscales donde guardan y multiplican el botín de los políticos más ambiciosos.

Ir a San Antonio, a Houston, a ver las modestísimas casas vacacionales de los funcionarios.

¿Van a incluir también una visita a los casinos, establecidos con el visto bueno otorgado por funcionarios corruptos de Gobernación?

Llevarlos de fin de semana al rancho San Cristóbal, en Guanajuato, donde fueron a parar nuestros impuestos para el monumento a la egolatría de un presidente, el Centro Fox.

Y en camión llevarlos con el riesgo de que se fastidien con lo monótono del paisaje a que conozcan los ranchos que han comprado algunos políticos y sus socios exacta y visionariamente en los trayectos del gasoducto y del acueducto que conducirá las aguas del Pánuco a la presa de Cerro Prieto.