A Rajatabla

Añoramos al PAN

Está en marcha un siniestro plan para desprestigiar al Partido Acción Nacional en Nuevo León.

El PAN, el mismo que triunfó en su larga lucha por abatir el fraude electoral, el que tuvo a raya a los gobiernos priistas, con lo que se conocía como la “cabal oposición”.

El complot para denigrar sus banderas lo operan a una los alcaldes panistas, los diputados de su fracción en el Congreso local.

Inspirados no en los principios de su partido, ni el ejemplo de sus paradigmas, practican una rabiosa y nihilista oposición que copia la de Andrés Manuel López Obrador.

Sus protagonistas no resisten la comparación con los panistas honorables y prestigiados de siempre.

¿O alguien se atrevería a comparar a un Raúl Gracia con un Fernando Elizondo? ¿A un alcalde ratonero como Pedro Salgado con un vertical Luis Santos de la Garza?

Los que regentean el partido de ahora, los que hacen pingues negocios desde alcaldías y curules, son muy buenos para denostar al PRI, para impugnar toda decisión de los funcionarios; pero gobiernan mal y dilapidan el patrimonio en las alcaldías a su cargo.

Dan por sentado que Nuevo León necesita o se beneficia con la controversia permanente, la lucha lodera.

Necesitamos al PAN luchón y combativo de siempre. Para gobernar necesitamos a sus mejores hombres y mujeres, no a los pandilleros con una mano en las armas y la otra en el erario.

jvillega@rocketmail.com