A Rajatabla

Alcaldesa

Los priistas dicen que darán otra oportunidad de ser buena alcaldesa a Margarita Arellanes. Que la regresarán al Palacio Municipal a partir del 21 de junio, ya que haya perdido las elecciones de gobernadora. El problema es por lo pronto que Monterrey está gobernado en teoría por una regidora que no tiene ni los tamaños ni la prestancia para figurar en tan alto cargo.

Como al incendiario de Roma, no hay que preservar su nombre porque será un capitulo breve, pero penoso.

No que todos hayan sido la sombra de Pericles o tenido los tamaños de un Leopoldo González Sáenz, pero al menos han tenido la presentación para recibir dignatarios.

Dirá usted que lo que importa es el desempeño, pero no fue así ni con una mujer guapa y aventada como Margarita. Su desempeño dejó mucho que desear y lo increíble es que ahora quiere repetir su proeza en Palacio de Gobierno.

Y vaya que la mediocridad ha sido la marca de fábrica de casi todos los alcaldes panistas, con la excepción de Madero o Larrazabal, que lo hicieron muy bien.

La medida de las proporciones es muy simple, pregunte de dónde viene un alcalde o alcaldesa sustitutos o si alguna vez manejó presupuestos de miles de millones de pesos, o como va a suceder ahora, si tiene la capacidad de administrar la enorme inversión que hay que aplicar en la zona de desastre que son las calles de Monterrey.

Pero serán seis meses nada más. Si los priistas tienen razón, Margarita podrá presumir que siempre sí se quedó hasta el último día como había prometido.