A Rajatabla

Adrián, el diputado

Fuimos los primeros en destapar al procurador de Justicia, Adrián de la Garza, para un futuro cargo de elección popular. Lo imaginamos como diputado federal.

Pero cuando la especulación se convirtió en promoción real del funcionario y de su jefe, Adrián pasó de la discreta sombra a ser mencionado como el último aspirante a gobernador, con altas posibilidades de éxito.

Se basan en el nivel de reconocimiento del procurador en las encuestas. En su personalidad fresca y positiva, en su buen desempeño en su puesto actual. En que encaja en la tendencia de los tiempos: entre los guapos.

No lo imaginamos en un mitin en un Fomerrey. Ni siquiera se ha asomado antes a las oficinas del PRI. Menos lo imaginamos lidiando con la deuda, resolviendo conflictos políticos, lidiando con alcaldes de oposición.

Las encuestas de reconocimiento son un factor importante pero no definitivo. Es el público quien reconoce a los que más están en las noticias, incluido el Chapo, Roberto Hernández Junior, Lady Gaga o Gael García.

Adrián está constantemente en las noticias, por eso tiene alto nivel de reconocimiento. Pero cuando se midan las intenciones del voto, muy probablemente quedará entre los más rezagados aspirantes.

Puede empezar para Adrián una larga carrera política, puede ya correr hasta la primera base, pero difícilmente empezar con un home run.