A Rajatabla

Acelerados

A poco más de un mes del arribo de Jaime Rodríguez a la gubernatura, los nervios crispan a quienes creen tener derecho de estar en el primer equipo por méritos de campaña.

Sus aspiraciones son legítimas y merecen justa recompensa. Lo no aceptable es presionar con un "recuérdame" por todos los medios.

Esos son unos y los hay peores, que son aquellos quienes afirman traer el nombramiento en la bolsa y hasta cargos están repartiendo.

El problema no son los dadivosos adelantados, sino los creídos.

Suena divertido oír afirmaciones de quienes sueñan con la Secretaría de Educación por el simple hecho de ser maestros. La designación no puede ser tan lógica.

Lo mismo sucede para la Procuraduría, que necesita un excelente abogado, no uno bravucón y alzado.

En la Secretaría de Gobierno se requiere un conciliador, no uno que se pelee hasta con su sombra o todo lo vea mal.

Donde no parece haber duda y nadie habla de ocupar ese puesto es en Finanzas.

Ahí dan por sentado a Fernando Elizondo.

Jaime Rodríguez tiene la última palabra para conjuntar su equipo. Le lloverán las recomendaciones como lo hace la iniciativa privada; el problema es si falla, la responsabilidad será de él, no la de los acelerados o los alucinados.  

 

jvillega@rocketmail.com