Cosas Nuestras

Al quite

Verónica enviudó muy joven y ha tenido que criar y educar a sus hijos por sí sola.

Para cuando sus hijos estaban en secundaria descubrió las deficiencias en su plan de estudios, no había espacio para historia universal y valores cívicos.

Pudo haber armado manifestación para presionar a la escuela o bien resignarse y lamentar la situación entre sus amigas. Prefirió hacer otra cosa: organizar un aula en la sala de su casa y ahí les dio lecciones de lo que les faltaba. Hoy sus hijos están en carrera o en prepa con una formación completa.

Tomar el toro por los cuernos como podríamos hacer no sólo con las escuelas, sino con el cuidado de la plaza y el alumbrado de las calles.

El mundo es nuestro y nuestras las responsabilidades, sobre todo si va en juego el bienestar de la familia.

jvillega@rocketmail.com