Cosas Nuestras

La mancha

El gusto por el futbol espectáculo alegra el rostro de México hasta en días aciagos.

Aun al no aficionado lo emociona el júbilo masivo ante una victoria y ante un gol.

A la Selección Mexicana se le adora hasta el punto fatal de su eliminación.

El futbol es, por definición, la fiesta familiar y de los amigos.

Siendo todo eso cierto, ¿por qué empañarlo con la violencia y la porra soez?

Los estadios no pueden degenerar en palenques o pulquerías.

Dispersar las barras, desterrar a los violentos sería una deseable profilaxis.

jvillega@rocketmail.com