Cosas Nuestras

De donde sea

En la polémica del proyecto Monterrey VI debe verse una sola realidad: A Monterrey y su área metropolitana no les debe faltar el agua, debe estar garantizado el suministro aun en tiempos de severa sequía.

La alta demanda de consumo de agua, tanto domiciliario como el comercial e industrial, reclama a ser previsores.

En los ochenta, con la presa de La Boca a medias aguas y el servicio racionado, provocó la salida de amas de casa con tinas y cacharros a exigir el vital líquido.

Urgió a construir Cerro Prieto, que se rumoró se construía para llevar agua a la refinería de Cadereyta.

Los críticos están en su derecho de oponerse si hay intereses corruptos o se atenta contra la naturaleza.

Pero a la hora de la verdad, lo único que cuenta es que el agua salga del grifo, así se la traigan del último rincón sobre la Tierra.

jvillega@rocketmail.com