Cosas Nuestras

A domicilio

El típico negocio de comida para llevar y a domicilio empieza con una familia que sufre para ganarse la vida.

Su premisa es muy sencilla: mujer, tú eres muy buena para cocinar y yo soy bueno para administrar, nuestra hija puede ser la cajera y nuestro hijo entregar a domicilio.

Pero hacerlo todos los días, haya frío, calor, cansancio o enfermedad resulta agobiante.

Los primeros que desertan son los hijos, que quieren vivir su vida a su manera y no agobiados por la tarea diaria.

La señora pone a cocinar a la sirvienta y el marido se busca un trabajo para que en ratos administre.

Al rato la comida es insípida, perdió su aire de fonda y quiere competir con las comidas rápidas americanas.

Por eso dicen que en México se abren miles de negocios y cierran sus puertas otros tantos.

jvillega@rocketmail.com