Cosas Nuestras

Votos

La amenaza cada vez que hay elecciones es que hay un 32% de electores no decididos que pueden darle el triunfo a cualquiera si van a votar.

Pero al momento de la elección, esos ciudadanos siguen el mismo patrón: o votan en la misma proporción que los decididos o se quedan en casa. Muchos de ellos ni siquiera piensan en tomarse el tiempo de ir a votar.

Igual podrían cancelarles la credencial del IFE si sólo la usan para amenazar a candidatos y partidos porque aun si no se decidieran, debieran ir a la casilla a anular su voto, un mensaje muy elocuente para los contendientes.

Son ellos los que encabezan el costo de cada voto, presumen ser los más difíciles de convencer pero también son los más inestables sin una opinión definida.

Por eso los partidos atienden más al otro universo, el de los votantes de a de veras.

jvillega@rocketmail.com