Cosas Nuestras

Votos comprados

Los candidatos a cargo de elección popular de Nuevo León ya andan regalando kilos de arroz y frascos de aceite porque ya no pueden distribuir despensas completas.

Lo vergonzante de esta práctica no es que lo regalen, sino también que crean y a veces hasta comprueben que los regalos sirven para ganchar el voto de los ciudadanos más pobres.

Claro que hay formas más sofisticadas de comprar votos, como la oferta de empleos y puestos o grandes negocios con la llegada del triunfo.

Pero el mercado de votos sólo es el síntoma de un pueblo desvalido que vende cualquier cosa que tenga, inclusive su sufragio, para comer y para otras necesidades básicas.

La dignidad cuenta y cuesta, y su precio no lo pueden pagar quienes tienen la mesa vacía y la despensa con eco.

 

jvillega@rocketmail.com