Cosas Nuestras

Votos de asfalto

En Monterrey se volvió el tema político y de campaña el problema de los baches.

Siempre ha sido un motivo de enojo de los ciudadanos la condición desastrosa de los pavimentos.

Pero esta vez se trata de una catástrofe con las calles no sólo cacarizas, sino destruidas totalmente.

Se llegó a esta situación por múltiples causas: la corrupción que ya afecta a todos los negocios oficiales, por la distracción de recursos para campañas electorales, por la negligencia en la supervisión y la calificación de las obras.

Todo indica que será la primera vez que en las urnas se registra un descontento directo de los votantes.

De baches a derrotas hay un solo paso y muchos ciudadanos están dispuestos a darlo. Ya no es sólo la estética de la ciudad, sino sus bolsillos estragados por las reparaciones de sus automóviles.

jvillega@rocketmail.com