Cosas Nuestras

Viejos

Cambiaron drásticamente los signos de identidad de los adultos.

En los años sesenta era momia, viejo sin remedio, el que abominaba del rock. Si insistías en cortarte el pelo, en no vestirte harapiento.

Hoy son más y más notorios los síntomas de la vejez, a ojos de los jóvenes.

El joven evalúa: imagínate abue, ¡todavía usas pañuelos y calcetines!

Crees que un antro es una taberna, que el celular es un teléfono.

Aún buscas películas en los cines y música en discos.

Crees, como dice tu amigo Polo, que Mouse es el apellido de Mickey.

jvillega@rocketmail.com