Cosas Nuestras

Viajeros

Dos o tres veces al año, su médico suspende consultas por un congreso.

Viaja para ello a Holanda, Barcelona, Ámsterdam o Las Vegas.

Loable su intención de actualizarse y conocer innovaciones.

Pero muchos de esos congresos los organizan y patrocinan los laboratorios.

Seleccionan no por científicos, sino como promotores de sus medicamentos.

Igual gratifican a legisladores y funcionarios del área de la salud.

Por ese turismo académico, usted sufre precios aberrantes en farmacias y hospitales.