Cosas Nuestras

Vacuna

Un capitalino se queja de que le enferma visitar ciudades de Estados Unidos.

Me enferma el agua potable; nada grave, pero es muy molesto. Le argumentamos que en esas ciudades el agua de la llave es de aceptable calidad.

Ha de ser eso, modula su crítica. Es que le faltan las bacterias a las que estoy acostumbrado.

La verdad es que nos vacunamos por la mala higiene de nuestro entorno.

Ya no diga por los tacos y garnachas de la vía pública.

Preferimos no asomarnos a la cocina de los restaurantes, a las procesadoras de botanas.

Duele admitirlo, pero la capital vive bajo una atmósfera cargada hasta de excremento pulverizado.