Cosas Nuestras

Trabajos

Asumimos como maldición lo de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”.

Resignados, somos de los pueblos que más trabajan.

Pero no le echamos ganas. Y buscamos excusas para eludir el trabajo.

Paramos por la virgen y por la patria. Por Navidad, Semana Santa o verano.

Trabajamos por la negra (necesidad), no por el gusto de crear, de producir.

Desde el primer día, pensamos en la jubilación, en el gordo de la Lotería.

Creemos que sólo apilamos ladrillos, sin pensar en que así edificamos catedrales.