Cosas Nuestras

Tiempos

Parece mentira, pero ya llegamos al punto en que duran más los noviazgos que los matrimonios.

Quizá porque el noviazgo se basa en los sentimientos y en el cariño a una persona, y en el divorcio son dos personas que ya dejaron atrás el amor y pelean por infidelidades, por la economía, por la disparidad de caracteres.

El matrimonio es otra cosa, no es lo mismo tratar a un novio o novia vestido y arreglado con su mejor humor y otro a batallar con problemas de empleo o que simplemente no se tiene para comprar lo necesario en casa.
Alguna solución tenemos que hallar para que los matrimonios duren y la pareja no se deje avasallar en la lucha para salir adelante.

Tampoco con soluciones tan extremas como las que proponía una política española: ya aprobamos el divorcio, ahora tenemos que acabar con el matrimonio.

jvillega@rocketmail.com