Cosas Nuestras

Tareas

Ni el marido más machista se atreve hoy a decir que su mujer no trabaja.

Lo callarán a la primera: ¿su mujer? Si no es cosa, aunque la trate como tal.

El trabajo del hogar ya se reconoce como multitareas y tiene valor económico.

Incluye alimentar, lavar, planchar, ser chofer, psicóloga, administradora.

¿Añadimos ser amante, amiga y asesora laboral del marido? No, eso no tiene precio.

Cuando ya cumple todos esos papeles, le piden que meta el hombro con un empleo.

Ya somos iguales, presume el marido; yo hasta le doy sus croquetas al perro.